
Hace poco le preguntaron a Menotti si veía en Argentina una figura como Guardiola y el dijo: “aquí lo que hay son Mourinhos o tipos como él, que solo piensan en ganar y cuando pierden no es culpa suya”. Y esto que tiene ver con el Junior? fácil, es lo que hoy día llaman globalización, o como decimos nosotros “el mundo es un pañuelo”: un tipo argentino hablando de un portugués que entrena en España dice una frase que aplica perfectamente en Colombia a muchos técnicos, dirigentes, y periodistas. A éste Junior le dijeron de todo: que ganó sin brillo, por la suerte, que se robó un partido, manco, y hasta muerto; pero les salió como el de la película: “este muerto esta muy vivo”, y no es Joselito Carnaval, aunque él si que gozará la séptima en carnavales.
El camino a la gloria no fue fácil, toco enfrentar periodistas, dirigentes, árbitros, y hasta los errores propios, pero se logró. Más de una vez a éste Junior lo dieron por muerto, pero se levantó, y tres veces. Primero fue contra Chico; luego de un polémico partido que se definió incomprensiblemente en los tribunales, Junior tuvo un pie afuera perdiendo 0-2 en Barranquilla, pero empato y tuvo su primera resurrección. Luego vino lo peor, el 3-0 en Bogotá, con él que los capitalinos vieron su final soñada hecha realidad; pero no, Junior volvió a resucitar con el Si Se Puede, y con una demostración de Garra y Corazón devolvió la dosis a Millonarios y clasifico a la final por penaltis con Giovanny, Bacca y Viera como héroes.
Cuando se pensó que sufrir más no se podía, la realidad supero la ficción. Junior perdía 0-2 la final en Barranquilla. Once Caldas se vio tan ganador que pensó en el tercer gol antes de mantener el resultado, pero la Garra y el Corazón volvieron, y llego el tercer gol, pero de Junior: una ventaja mínima en Barranquilla pero heroica. Y Manizales no sería la excepción para sufrir, cuando estábamos casi a un tiempo del titulo, llega el gol del Caldas y la serie se empató. Volvimos a acariciar el titulo con un gol de Bacca pero el Caldas empató de nuevo. Así que en medio de un partido luchado, un arbitraje localista, y con un Viera inmenso, el titulo se definió por penaltis y Junior alcanzó la séptima haciendo honor a la frase “sin sufrimiento no hay gloria”. Si, señores somos Campeones otra vez, y a todos los rivales les digo: siéntanse honrados porque ustedes no perdieron con un “muerto”, perdieron contra un autentico Gladiador.
“NUESTRO JUNIOR CAMPEON TIENE GARRA Y CORAZON”